Cuando has llegado al agotamiento emocional, hay técnicas que pueden aliviarte: relajación, yoga, meditación, ansiolíticos, etc. pero tu mejoría será temporal, y no harán que el estrés desaparezca.

En Asesores Emocionales te proponemos que trabajes a fondo y te preguntes cual es tu actitud ante la vida, y cómo interpretas lo que te sucede, por complicadas que sean las circunstancias.

Sabemos que el estrés es una respuesta del organismo a una situación, que en general, sentimos que nos supera. Cuando el día no te da para todo lo que quieres hacer, o sientes que no vas a poder enfrentarte a lo que te espera, significa que el estrés se ha colado en tu vida, y estás expuesto a sus muchas consecuencias psicológicas y fisiológicas: dolores de cabeza, problemas alimenticios, tensión muscular, aumento de la tensión arterial, agotamiento, depresión, agresividad, problemas de pareja, conflictos familiares y en el resto de relaciones, ataques de pánico, fobias…

Tanto si el estrés te paraliza, como si te mantiene hiperactivo, no vas a encontrar salida a esta espiral de síntomas hasta que no investigues a fondo la causa primera de tu ansiedad, porque manejar el estrés significa localizar las causas, no reducir los síntomas. Algunas causas de estrés pueden ser que:

  • No te fías de lo que hacen los demás y necesitas controlarlo todo.

  • Te sientes incapaz de enfrentarte a alguna persona o situación prolongada.

  • En el trabajo “estás quemado” (síndrome de Burn-Out).

  • Te hacen la vida imposible (acoso escolar o bullying, acoso laboral o mobbing).

  • Cada vez te exigen o te exiges más.